Deseando amar. El tango hecho cine (Proyecto sesiones dobles)
- Le sienta bien esa corbata.
- Veo que se ha dado cuenta. Supuse que no se notaria.
- Los cambios se notan.
Un hombre y una mujer superan la soledad de sus matrimonios gracias a los pequeños placeres que nos ofrece la vida cotidiana, leer, ir al cine, pasear… Casualmente se convierten en vecinos, gracias a lo cual comienzan conocerse y entablan una profunda amistad. Un tiempo después se dan cuenta de que sus respectivas parejas mantienen una relación amorosa…
Como si de un tango se tratara Kar-Wai nos sumerge en una vorágine de sentimientos, de deseo sublimado en sensualidad, y melancolía motivada por un estado de permanente infelicidad. Lo cotidiano se convierte en especial gracias al amor, sincero y sencillo, pero a la vez profundo y excelso. Los personajes deben luchar contra el pasado en una dura pugna cargada de tristeza en la que los sentimientos a flor de piel se enfrentan con aquellos guardados en lo más profundo del corazón.
Cada plano esta plagado de detalles que sumergen al espectador en una historia cargada de lirismo. El color rojo, la lluvia, el humo de los cigarrillos, la música y sobre todo esa habitación 2046 convierten hechos sencillos, cotidianos, en escenas de una pasión inusitada. La cuidadosa lentitud de la acción unida a una brillante interpretación no hace sino aumentar esa controvertida sensación entre el amor y la tristeza.
Wong Kar-Wai retoma los buenos usos del cine clásico combinándolos con las mejores cualidades del cine posmoderno. El resultado de este tandem es una obra de una profundidad magnifica, una de las historias de amor mas tristes del mundo.






